Aquí estoy, ubicuo y solitario, disfrutando del tedio.
Te sientas a mi lado, ser desconocido e intangible.
En algunas ocasiones, paseando por la calle,
te he visto bailando con nubes de cristal,
simulando que la vida es ese dardo alegre que anhelamos enterrar en nuestras venas.
No intentes hablarme, no me mires,
no des la idea de querer comenzar una conversación.
¡Estoy tan plácido en mi silencio,
en mi egocentrismo mordaz!!
No quiero que me sonrías con esa intención de fondo
pretenciosa por sacarme de mi océano, de mi naufragio.
No me apetece mostrarte mi sonrisa hipócrita de afabilidad.
Hoy soy un ser sin alma, no tengo compasión por la muerte ni por el sufrimiento.
Hoy,
disfruto del dolor,
me embriago con el veneno de saber que estoy vivo.
¡Déjame!
Escóndete detrás de esa melodía con la que intentas provocar mi atención.
Será mejor que no pronuncies palabra alguna.
Mi sordidez puede vomitar elocuencias confusas y
puede manchar tu esencia con fluidos amarillentos.
Hoy
puedo transgredir tu alma.
Hoy
puedo enterrarte el filo del infinito.
Luirot Van Cimontreque
Viendo el bailar de las hadas en el perturbado cielo, la magia de la locura llego al aposento de la frágil moral, mostrándole al hombre que había llegado la hora de encontrar lo que había perdido… Un blog para leer algunas ideas de personas comunes y corrientes.
martes, 21 de agosto de 2012
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