Llueve a cántaros
y aún así no se siente el frío.
¿Dónde queda lo vivido?
Marchité una flor con una pisada insegura.
Errores, los comete cualquiera
y sin embargo, las oportunidades huyen,
solo una vez en la vida llegan.
¿Duele?
Como no hay comparación,
duele como si no hubiera nada,
duele el vacío,
duele el espejo roto y las cortadas que deja en el alma.
Duele como mil demonios que punzan
el ver tu rostro herido
y duele ver caer el puente que entre los dos habíamos construido.
¿Es necesario morir de nuevo?
Es necesario entender la vida,
entender tu vida, entender mi vida,
o lo que queda de ella.
Es necesario aceptar lo ido.
Luises Pérez