
Cambia de amantes a tu antojo,
pero no dejes de pensar en mi.
Cambia de cama diariamente
pero que cada beso que les des
se dirija en secreto hasta mis labios.
Dale un abrazo a ese amante,
pero que al abrazarlo
sientas el calor de mi alma.
Dirígeles una mirada a ellos,
y sonríeles como si de mi se tratase.
Entrégate en cuerpo a sus caprichos,
pero que tu alma sea solo mía.
Que sea al lado de ellos tus momentos,
pero a tu lado en el tiempo está mi vida.
Si sientes placer en ello
que conmigo sientas
el amor y la alegría.
Luises Pérez
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