
No debo de estar enamorado
para que seas poesía.
Basta mirar tus labios de fantasia
y adentrarse un poco en tu metafórica mirada
leer lo imaginario de tus ojos
y ver el pensamiento en extravagancia
dejarse llevar por el río eterno
que fluye a través de tu sonrisa elevada...
Basta solo un momento de quietud
y un ratito de observación
para ser víctima de tus delirios,
poesía en mi lira desafinada.
Luises Pérez
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