Y mientras caminaba por nuestra calle, si esa, la de los vidrios opacos, las tiendas para adultos y mujeres tan usadas como tus excusas; comprendí que ya era parte de mi rutina entrar a aquel restaurante de comidas rápidas, pedir un sándwich y una Coca, mientras soñaba con el día en que te sentaste en mi mesa con dos suspiros y un beso.
Vuelve.
Norisa Corme
Viendo el bailar de las hadas en el perturbado cielo, la magia de la locura llego al aposento de la frágil moral, mostrándole al hombre que había llegado la hora de encontrar lo que había perdido… Un blog para leer algunas ideas de personas comunes y corrientes.
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esta mañana pase por ese lugar donde me sentaba con oliver a comer... si, una cuadra antes del colegio... amiga...
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