domingo, 28 de junio de 2015

El Poseso

Sentía dolores imaginarios
el mundo a su alrededor se caía a pedazos
y se hacía cada vez más pequeño e insignificante.

Le veía en todos lados,
el amor se le escapaba de las manos a cada instante
y se le iba del cuerpo con cada suspiro.

Esperaba en el parque sin decir palabra
a que apareciera en la lejanía
solo para saludarle de forma “casual e inesperada”.

Sabiendo que no había nada
seguía esperándolo todo
y se dejaba engañar por su imaginación.

Recreaba fantasías locas,
historias en las que se entrecruzaban
recuerdos y anhelos inútiles y vanos.

Perdía la noción del tiempo,
se le iba el día sin notarlo.
De repente no sabía dónde se encontraba.

Caía constantemente en los mismos vicios,
se veía acorralado por su mente

estaba poseído por sus propios demonios.

Luises Pérez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blogroll

Buscar este blog