le escribo a mi caricia ausente,
a tu beso robado,
a la desfachatez del destino,
al cinismo en tu mente
y la desvergüenza que respiro.
Veté, pero déjame tu alma.
Lárguense, pero déjenme sin ser.
Viendo el bailar de las hadas en el perturbado cielo, la magia de la locura llego al aposento de la frágil moral, mostrándole al hombre que había llegado la hora de encontrar lo que había perdido… Un blog para leer algunas ideas de personas comunes y corrientes.
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Buen poema, me gusta , pero me gustaria mas con metrica y rima consonante. Pero de todas formas
ResponderEliminarprecioso.
GRANADINO