Eran los cables del fuego,
tu sonreías tímidamente en el café
y ella derramaba sus lagrimas de fuego.
Miraste la ventana
entonces apareció una vieja ninfula, si
una como las de Nabokov,
pagaste el café, la dejaste llorando
y corriste hacia la muerte con Lolita.
Norisa Corme
Viendo el bailar de las hadas en el perturbado cielo, la magia de la locura llego al aposento de la frágil moral, mostrándole al hombre que había llegado la hora de encontrar lo que había perdido… Un blog para leer algunas ideas de personas comunes y corrientes.
viernes, 11 de noviembre de 2011
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