Entré al sitio y pedí un café.
Muy amablemente servido
lo recibo y miro a la mesa del frente
y choco la mirada con el...
Me mira y yo le miro,
me sonríe y le sonrío.
Que bonita tarde hizo
y que bonito día fue
que conseguí una sonrisa y un café.
Luises Pérez
Viendo el bailar de las hadas en el perturbado cielo, la magia de la locura llego al aposento de la frágil moral, mostrándole al hombre que había llegado la hora de encontrar lo que había perdido… Un blog para leer algunas ideas de personas comunes y corrientes.
jueves, 7 de julio de 2011
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